Grafología

¿Qué es una escritura? ¿Qué es un grafismo?

Es el resultante de una mímica (Michon), de un gesto (Olivaux) ligeramente diferenciado que surge como un rasgo (Nezos), como un trazo (Hegar) formado por signos convencionales (D’Alfonso) y suscritos en un espacio determinado (Tutusaus) permitiendo – de esta forma – proyectar el pensamiento, fijarlo y comunicarlo (Vels). Aprendido inicialmente, evolucionado después (Xandró), todo grafismo, toda escritura, logra individualizarse en cada sujeto (Pulver).
 
Julio Cavalli
De “La Grafología como disciplina autónoma. Hacia una epistemología grafológica” | Julio Cavalli | México – Buenos Aires, 2020  ​
 

¿Qué es la Grafología o Psicología de la escritura?

El objeto de estudio de la Grafología fue, es y será el grafismo; es decir toda producción gráfica de un sujeto que emerge como comportamiento expresivo. Cada acción que ejecutamos puede analizarse al menos desde dos puntos de vista disímiles: lo que hacemos (adaptación) y lo que decimos (expresión).

Estas dos facetas son esenciales para comprender la personalidad. La escritura representa claramente un producto de adaptación (por eso usamos signos convencionales) y otro de expresión (nuestra elaboración personal de las formas gráficas).

Epistemológicamente se basa en una regla elemental de la Psicología que dice que “todo contenido psíquico – consciente o inconsciente – debe manifestarse a través de algún tipo de expresión”.

 
Todas las formas de comportamiento expresivo son – al mismo tiempo – formas de expresión del ser humano y de sus rasgos distintivos. La escritura manuscrita (así como todas las formas de comportamiento expresivo) es muy consistente y – generalmente – permanece a lo largo de toda la vida. Pero, por sobre todas las cosas, entre todos los comportamientos expresivos, la escritura manuscrita es hasta el día de hoy, la más rica en información sobre la personalidad de un sujeto.
 
El movimiento gráfico espontáneo revela todo acerca de un individuo, visto a través de criterios basados en los dos pilares de la interpretación o hermenéutica grafológica: la analogía y el simbolismo. Circunscribir la grafología a una técnica es sencillamente un mero reduccionismo epistemológico.
 
Como disciplina autónoma – la Grafología – es mucho más que una técnica. Representa un importante constructo psicológico con el que se puede acceder al conocimiento de las estructuras íntimas de un sujeto: sus despliegues y repliegues en la vida como así también los emergentes de su sentir, de su hacer y de su pensar.
 
En este encuentro con la intimidad de la persona, la Grafología se detiene en dos aspectos esenciales como son la razón y la emoción. Por eso es una disciplina diagnóstica y muchas veces “terapéutica” ya que, al acceder directamente al foco de la personalidad humana, puede ayudar al sujeto a un “despertar”, a un “darse cuenta” de lo que le está pasando, a poder discriminar el funcionamiento sano o patológico de una estructura.
 

Es decir, desde un punto de vista externo, la Grafología conduce a la comprensión y, por lo tanto, crea las bases para una reconciliación de la persona consigo mismo y con los demás.

Julio Cavalli
De “La Grafología como disciplina autónoma. Hacia una epistemología grafológica” | Julio Cavalli | México – Buenos Aires, 2020